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Oración para buscar protección y compañía divina

Edición y reflexión: Oraciones y Espiritualidad

Oración cristiana · 1 lectura

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Una cruz y un refugio de piedra permanecen firmes mientras pasa la tormenta

La oración es el alimento del alma. Busca un momento de silencio, respira hondo y reza esta oración dejando que la paz de Dios llene tu corazón.

Mi Dios de bondad, me dispongo a postrarme ante Ti como a un Padre lleno de amor que siempre escucha todo lo que tengo que decir y les da el valor más grande a mis palabras. Mi Señor, me postro ante Ti con el corazón preparado.

Para enfrentar los obstáculos que este mundo y esta vida me ponen, Señor mío, siempre recurro a Ti. Nada me da más calma, mi Dios, como tu hermosa paz que me das en el momento en el que más lo necesito.

Yo he entendido, Padre bueno, que sólo con tu ayuda es que puedo avanzar a pesar de lo que pueda venir. Solamente contigo a mi lado los problemas de la existencia se convierten en cosas tan mínimas, en asuntos tan pequeños, que puedo resolverlos sin demasiado esfuerzo.

Pero, Señor de bondad, eso sólo lo puedo lograr si Tú me acompañas. En algunas ocasiones me he apartado de tu lado y he querido afrontar mis problemas, pero sólo he sentido desesperación y tristeza por no poder lograr casi nada. Me doy cuenta, Dios padre, que contigo la vida es mejor,

Te pido, mi Dios, que puedas brindarme siempre Tu protección, en el momento justo refúgiame, cuando esté a punto de sufrir daño. En los momentos más amargos de mi vida, Señor mío, bríndame tu compañía divina para nunca desfallecer. Santo Dios, nunca me desampares.

No permitas que caiga en soledad, Todopoderoso. Dame la bendición de estar contigo en todo momento de mi día, sólo así me siento en plenitud. A mis hermanos, Padre, a tus hijos e hijas en el mundo, otórgales el regalo divino de Tu protección.

Sabes, Padre celestial, cuántas desventuras suceden a diario en el mundo. No desampares a quien necesita de Ti, Dios bendito. A todos los que busquen guarida en Ti, Señor, dales tranquilidad para que puedan recuperarse de sus heridas y volver al camino.

Dios mío, Tú conoces que este mundo está regido por la maldad y cada día nos enfrentamos a nuevos males en las calles, en los trabajos o en otros momentos, la seguridad sólo la brindas Tú, mi Señor. Sólo Tú puedes hacerme sentir que todo va a estar bien.

Te pido que perdones mis pecados y sepas entender que mis equivocaciones son errores por los cuales ya he mostrado arrepentimiento, Señor mío. Te agradezco también por todas las bendiciones que me das a diario, por el alimento, por la salud, por mis seres queridos. Mi eterna gratitud está contigo, mi Dios.

Alabado Seas, Altísimo. Todo honor y toda gloria sea para Ti, Todopoderoso. Los hombres y las mujeres de todo el mundo reconocen Tu espectacular grandes. Mi Padre, Tú nos amas por sobre todo y nos perdonas; Tú nos cuidas y velas por nuestro bienestar.

Te pido que Tu protección y Tu compañía divina nunca la alejes de mí, siempre permanece conmigo. No me desampares, Dios altísimo. Quédate conmigo cuando las horas sean difíciles.

Gracias te doy por este espacio de oración, por tener la oportunidad de dirigirme a Ti y poder hablarte desde el fondo de mi corazón. Te pido que oigas estas palabras en nombre de tu amado Hijo Jesucristo, nuestro Señor. Por él puede llegar a Ti mi oración, Padre santo. Bendito seas. Amén.

Amado Dios, mi oración por buscar protección y compañía divina no termina aquí: se convierte en mi manera de vivir. Ayúdame a ser respuesta de mi propia petición, a cooperar contigo con mis palabras, mis gestos y mi trabajo diario. Que nada de lo que haga hoy quede lejos de tu voluntad.

Señor, tú que conoces el principio y el final de todas las cosas, mira esta petición que pongo delante de ti: buscar protección y compañía divina. No te pido que hagas las cosas a mi manera, sino que me concedas un corazón capaz de reconocer tu manera cuando llegue. Ilumina mis pasos, corrige mis desvíos y sostén mi debilidad.

Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.

Amado Dios, mi oración por buscar protección y compañía divina no termina aquí: se convierte en mi manera de vivir. Ayúdame a ser respuesta de mi propia petición, a cooperar contigo con mis palabras, mis gestos y mi trabajo diario. Que nada de lo que haga hoy quede lejos de tu voluntad.

Amén. 🙏

Reflexión para tu oración

Rezar «Oración para buscar protección y compañía divina» es mucho más que repetir palabras: es poner en las manos de Dios lo que nos pesa en el corazón. Cuando nos detenemos ante él para hablarle por buscar protección y compañía divina, reconocemos que no estamos solos y que existe un amor capaz de cuidar de lo que a nosotros se nos escapa.

Recuerda: orar no es informar a Dios de nuestras necesidades, él ya las conoce; orar es abrirle la puerta de nuestro corazón para que entre y transforme. Déjale entrar también en lo que tiene que ver con buscar protección y compañía divina y en todo lo que lo rodea.

Rezar en comunidad multiplica la fuerza de la petición. Comparte esta oración con alguien de confianza y pídele que rece contigo. Donde dos o tres se reúnen en su nombre, él mismo promete estar presente, y nada de lo que pidamos con fe cae en saco roto.

Y si la respuesta llega distinta a lo esperado, no lo interpretes como un cierre. A veces Dios, que ve el conjunto de nuestra vida, guarda para nosotros algo mayor. Quien ora por buscar protección y compañía divina con el corazón abierto acaba descubriendo que fue escuchado más de lo que pidió.

Cómo rezar esta oración

  1. Aparta cinco minutos de calidad: no es mucho tiempo para lo que está en juego.
  2. Empieza reconociendo la presencia de Dios contigo en este momento.
  3. Reza la oración como si Dios estuviera sentado a tu lado escuchándote.
  4. Ofrécele la persona o situación que te preocupa y déjala en sus manos.
  5. Acércate al día con la certeza de que no caminas solo: él va contigo.

Versículo para acompañar tu oración

«Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.»

— Efesios 6:11

Cada día conviene vestirse de fe, verdad y oración antes de salir.

Ve en paz, y que la bendición de Dios acompañe cada uno de tus pasos hoy y siempre.