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Oración para ser un instrumento del amor de Dios

Oración cristiana · 1 lectura

La oración es el alimento del alma. Busca un momento de silencio, respira hondo y reza esta oración dejando que la paz de Dios llene tu corazón.

Bendito y amado Señor, un nuevo día se levanta en mi vida y tengo la dicha de abrir mis ojos una vez más y poder observar todas las maravillas de tu Creación. Qué grande es tu amor y qué perfecto es tu poder, Señor de mi vida, es por ello que hoy tengo una intención especial en mi corazón: quiero ser un instrumento de tu amor.

Quiero pregonar con mi vida, Dios mío, todo el amor que Tú has puesto en mi corazón, pues Tú has sido bueno conmigo, mi Señor, Tú me has bendecido grandemente y me has permitido conocerte y abrazarte cuando parecía que no había esperanza en mi vida. Por eso hoy elevo esta plegaria, Señor hermoso y te pido que me utilices como un instrumento tuyo, para llegar a muchas más personas, a esos tus hijos que necesitan de Ti.

Tú eres el único digno de obtener todo honor y toda gloria, Señor mío, quiero alabarte con mi servicio, quiero bendecirte con mis obras, pues no quiero quedarme de brazos cruzados, quiero ayudar en tu acción evangelizadora en todos los rincones del mundo, Señor mío, por eso te pido que envíes sobre mí la presencia de tu Espíritu Santo para que dé sabiduría, alegría y esperanza para llevar a cada uno de mis hermanos en el mundo.

Quiero ser un instrumento de tu amor, Señor mío, quiero poder darte a conocer a través de mi vida, ya sea en casa con mi familia, con mis amigos, con mis vecinos, con cada uno de mis entornos Señor, para que cada día más personas puedan conocerte, para que cada día más hermanos míos tengan la oportunidad de tener un encuentro personal contigo, Señor maravilloso.

Ayúdame, Señor amado, a poder entender que no hay mejor lugar que estar a tus pies. Yo sé que Tú estás obrando en mí y en todos los míos, yo sé que cuando me siento desanimado y estoy a punto de rendirme, apareces Tú con tu amor y tu misericordia y lo calmas todo, Señor, porque para Ti no hay imposibles, porque para Ti no hay impedimento que pueda frenar tu gloria incomparable, Señor.

Qué alegría siente mi corazón porque yo tengo la seguridad de que existes y estás vivo, Redentor nuestro, porque Tú has vencido a la muerte, porque Tú eres capaz de escuchar nuestras oraciones y hacer realidad cada uno de nuestros anhelos. Eres único, mi Dios, eres el Señor.

Por eso te pido, mi Señor todopoderoso, que puedas convertirme en un instrumento de tu amor, quiero ser, a través de Ti, una persona que logre conmover los corazones de las personas que se han acostumbrado a vivir fuera de Ti, fuera de tus preceptos y tus mandamientos. Quiero ser, Señor bendito, un hacedor de tu Palabra, un testimonio de fe.

Yo creo en Ti, Dios de mi vida, y creo en tu poder infinito y en tu misericordia que no tiene límites, es por ello que doy testimonio de lo que Tú has hecho en mi vida, de esa piedad absoluta que Tú has derramado sobre mí, pues me has perdonado, has lavado mis pecados y me has regalado nuevas oportunidades para conocerte y ser feliz. Porque eres bueno, mi Señor, y tu amor es eterno.

Permíteme ser portador de tu Palabra. Anímame a compartir con los otros aquel milagro que has hecho conmigo, pues Tú me rescataste del pecado, Señor, Tú me sacaste del hoyo en donde estaba sumergido y me diste una nueva esperanza: la de llevar tu mensaje de paz y amor por el mundo entero.

Pero eso sí, mi Señor, yo quiero que seas Tú quien se glorifique. Que Tú te hagas grande y yo me haga pequeño, mi Dios, que Tú seas exaltado y glorificado y que yo sea solo tu siervo, pues yo tengo la certeza de que Tú eres el verdadero Dios y yo soy solo tu servidor, Padre bueno, aquel que quiere hacer que muchas más personas te conozcan y gocen de las maravillas de tu amor.

Gracias, Padre bendito, porque me permites hoy elevarte mi oración. Gracias por tu bondad y gracias por escuchar cada una de mis súplicas. Te pido que cuides, protejas y bendigas a mi familia, Divino Padre, y que tu amor recorra hasta el último rincón de mi casa, de mi familia y de mi vida, Señor.

Me quedo contigo estando convencido de que estás a mi lado. Me quedo contigo sabiendo que Tú me tienes en tus manos y que harás de mí un instrumento de tu amor verdadero. Gracias por ser tan bueno conmigo y gracias porque sé que a tu lado puedo ser verdaderamente feliz. Todo esto te lo pido y agradezco, en el Precioso Nombre de tu Hijo Jesucristo, Amén.

Padre amado, no permitas que la inquietud por ser un instrumento del amor de dios me aparte de ti. Al contrario, que esta oración se convierta en un puente que me acerque cada día más a tu presencia. Enséñame a esperar sin desanimarme, a trabajar sin desconfiar y a agradecer antes incluso de ver la respuesta.

Padre santo, pongo en tus manos esta petición: ser un instrumento del amor de dios. Acógela como quien acoge una semilla en buena tierra: cuida su crecimiento, protégela de la sequía y del frío, y hazla fructificar en el momento que tú sabes que más la necesito. Yo confío en tu amor, que nunca falla.

Señor Jesús, que la paz que nace de esta oración acompañe todo lo que haga hoy. Cuando vuelva a pensar en ser un instrumento del amor de dios, que mi primer impulso sea volver a ti, porque tú dijiste que quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.

Padre amado, no permitas que la inquietud por ser un instrumento del amor de dios me aparte de ti. Al contrario, que esta oración se convierta en un puente que me acerque cada día más a tu presencia. Enséñame a esperar sin desanimarme, a trabajar sin desconfiar y a agradecer antes incluso de ver la respuesta.

Buen Pastor, guíame mientras camino con esta intención puesta en ti: ser un instrumento del amor de dios. Cuando me canse, recuérdame que tú cargas con lo que yo no puedo; cuando dude, hazme escuchar tu voz que llama por mi nombre; cuando tropiece, levántame con la dulzura con la que levantas a los tuyos.

Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.

Amado Dios, mi oración por ser un instrumento del amor de dios no termina aquí: se convierte en mi manera de vivir. Ayúdame a ser respuesta de mi propia petición, a cooperar contigo con mis palabras, mis gestos y mi trabajo diario. Que nada de lo que haga hoy quede lejos de tu voluntad.

Amén. 🙏

Reflexión para tu oración

El silencio también es oración. Antes y después de pedir por ser un instrumento del amor de dios, quédate unos segundos en calma y deja que Dios hable. Muchas veces lo que más necesitamos no es que cambie nuestra situación, sino que nuestra mirada se renueve para verla desde su amor.

Rezar en comunidad multiplica la fuerza de la petición. Comparte esta oración con alguien de confianza y pídele que rece contigo. Donde dos o tres se reúnen en su nombre, él mismo promete estar presente, y nada de lo que pidamos con fe cae en saco roto.

Y si la respuesta llega distinta a lo esperado, no lo interpretes como un cierre. A veces Dios, que ve el conjunto de nuestra vida, guarda para nosotros algo mayor. Quien ora por ser un instrumento del amor de dios con el corazón abierto acaba descubriendo que fue escuchado más de lo que pidió.

La fe se alimenta rezando y se debilita abandonando la oración. Por eso, cada vez que reces por ser un instrumento del amor de dios, añade un gesto concreto: una sonrisa, una llamada pendiente, un acto de generosidad. Así tu oración se hace vida y tu vida se hace oración.

Recuerda: orar no es informar a Dios de nuestras necesidades, él ya las conoce; orar es abrirle la puerta de nuestro corazón para que entre y transforme. Déjale entrar también en lo que tiene que ver con ser un instrumento del amor de dios y en todo lo que lo rodea.

Rezar en comunidad multiplica la fuerza de la petición. Comparte esta oración con alguien de confianza y pídele que rece contigo. Donde dos o tres se reúnen en su nombre, él mismo promete estar presente, y nada de lo que pidamos con fe cae en saco roto.

Y si la respuesta llega distinta a lo esperado, no lo interpretes como un cierre. A veces Dios, que ve el conjunto de nuestra vida, guarda para nosotros algo mayor. Quien ora por ser un instrumento del amor de dios con el corazón abierto acaba descubriendo que fue escuchado más de lo que pidió.

Cómo rezar esta oración

  1. Reza esta oración al comenzar el día, cuando el corazón está más sereno.
  2. Relájate: una postura cómoda y la respiración lenta ayudan a concentrarse.
  3. Lee cada párrafo dos veces: la primera para comprender, la segunda para rezarlo.
  4. Añade tus propias peticiones, en especial las que no salen con palabras.
  5. Termina con la señal de la cruz y guarda una frase de la oración para repetirla durante el día.

Versículo para acompañar tu oración

«Mi mandamiento es este: que os améis unos a otros, como yo os he amado.»

— Juan 15:12

Amar como él amó es la medida más alta de toda relación.

Que esta oración sea para ti fuente de consuelo, fuerza y esperanza. Dios nunca deja de escuchar a quien lo busca con corazón sincero.