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Oración contra las injusticias

Oración cristiana · 1 lectura

La oración es el alimento del alma. Busca un momento de silencio, respira hondo y reza esta oración dejando que la paz de Dios llene tu corazón.

Padre de todo, me siento agradecido por todas tus bendiciones, gracias por ser mi guía, por mi ser mi consuelo y mi mayor apoyo en toda dificultad, eres un Padre justo y fiel y no me dejas caer en la depresión y en la desesperación cuando los problemas me agobian.

Gracias te doy, Dios de mi vida, porque eres bueno conmigo, porque eres justo, porque en todo momento estás listo para escucharme y brindarme tu consuelo, gracias por tu Sagrada Palabra que ha sido y será mi ley de vida, para poder ser un hijo digno de tu amor y de tu agrado mi Dios.

En este mundo la vida se ha tornado cada vez más difícil, Señor, hacer lo que es incorrecto es cada vez más fácil, es cada vez más común; las personas se están volviendo sombrías, frías, ya no practican tus mandatos mi Dios y se niegan a aceptarte en sus corazones como Señor de sus vidas.

Y yo Padre bueno, que a diario enfrento distintas situaciones, me he visto envuelto en situaciones injustas, tanto de la vida como de las personas. Se me ha juzgado sin conocerme, han sido injustos no solo conmigo sino también con los míos, me han criticado y muchas veces me han hecho sentir mal con sus juicios malintencionados, entre otras situaciones desdichadas que Tú ya bien conoces, mi amado Señor.

Es por eso mi amado Dios, que esta oración la dirijo a Ti, para pedir tu ayuda, para que puedas darme la fortaleza de poder luchar contra estas injusticias, para hacerle frente a quienes intenten hacerme daño, dame tu apoyo Señor, para esclarecer las cosas, para poder limpiar mi nombre y mi honra, que se han visto manchados por estas situaciones desfavorables.

Tú que eres justo y honesto mi Dios, Tú que no concibes maldad alguna, no permitas que las falsas acusaciones en mi contra obtengan credibilidad, que no se dañe mi reputación con acusaciones malintencionadas, ayúdame Padre, a tomar decisiones correctas para poder librarme de estas situaciones.

Estoy pasando por un momento difícil mi Señor, y sé que no soy el único. Sé que hay muchas personas atravesando un duro momento como este, en el que han sido acusados injustamente de acciones no cometidas, momentos en los que están pasando angustia por las acciones de otros.

Te pido por ellos y por mí, Dios bendito, ayúdanos a lidiar con esta situación de la mejor manera, que podamos salir ilesos de toda falsa acusación, que podamos limpiar nuestra honra y nuestra credibilidad sea repuesta ante los ojos de nuestras familias y de la sociedad.

No nos dejes solos, Padre bueno, en este momento en el que más necesitamos de Ti, danos tu protección, tu bendición y tu amparo, que la maldad no pueda hacernos daño, llena nuestro espíritu y nuestra mente con una actitud positiva y que la esperanza nos acompañe en todo momento.

Hermoso Señor, Tu que sabes la verdad absoluta, ayúdame, ayúdame a ser un conciliador y un justiciero cuando sea testigo de alguna injusticia malintencionada en contra de alguien, ya sea que lo conozca o no.

No permitas, Padre, que sea indiferente ante estas situaciones, y no permitas Dios mío, que sea yo el que cometa alguna injusticia en contra de alguien, y si llegase a pasar, dame la valentía de poder reconocer mi error y enmendarlo.

Señor de mi vida, no soy perfecto, pero quiero ser de tu agrado y trabajo diariamente para conseguirlo. Te necesito siempre Señor, ayúdame a ser un hombre justo y benevolente, que pueda practicar la justicia sin ninguna recompensa más que ser de tu agrado Señor. Que tu voluntad se cumpla mi Dios, en el nombre de Jesucristo misericordioso, Amén.

Buen Pastor, guíame mientras camino con esta intención puesta en ti: las injusticias. Cuando me canse, recuérdame que tú cargas con lo que yo no puedo; cuando dude, hazme escuchar tu voz que llama por mi nombre; cuando tropiece, levántame con la dulzura con la que levantas a los tuyos.

Dios mío, te agradezco de antemano por lo que estás haciendo en mi vida por las injusticias. Aunque todavía no lo vea con mis ojos, creo que ya estás moviendo piezas donde yo no alcanzo a mirar. Dame fe de niño, esa que confía sin entender, y esperanza firme, esa que no se rinde en el camino.

Padre amado, no permitas que la inquietud por las injusticias me aparte de ti. Al contrario, que esta oración se convierta en un puente que me acerque cada día más a tu presencia. Enséñame a esperar sin desanimarme, a trabajar sin desconfiar y a agradecer antes incluso de ver la respuesta.

Buen Pastor, guíame mientras camino con esta intención puesta en ti: las injusticias. Cuando me canse, recuérdame que tú cargas con lo que yo no puedo; cuando dude, hazme escuchar tu voz que llama por mi nombre; cuando tropiece, levántame con la dulzura con la que levantas a los tuyos.

Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.

Amén. 🙏

Reflexión para tu oración

Rezar «Oración contra las injusticias» es mucho más que repetir palabras: es poner en las manos de Dios lo que nos pesa en el corazón. Cuando nos detenemos ante él para hablarle por las injusticias, reconocemos que no estamos solos y que existe un amor capaz de cuidar de lo que a nosotros se nos escapa.

Recuerda: orar no es informar a Dios de nuestras necesidades, él ya las conoce; orar es abrirle la puerta de nuestro corazón para que entre y transforme. Déjale entrar también en lo que tiene que ver con las injusticias y en todo lo que lo rodea.

Rezar en comunidad multiplica la fuerza de la petición. Comparte esta oración con alguien de confianza y pídele que rece contigo. Donde dos o tres se reúnen en su nombre, él mismo promete estar presente, y nada de lo que pidamos con fe cae en saco roto.

Y si la respuesta llega distinta a lo esperado, no lo interpretes como un cierre. A veces Dios, que ve el conjunto de nuestra vida, guarda para nosotros algo mayor. Quien ora por las injusticias con el corazón abierto acaba descubriendo que fue escuchado más de lo que pidió.

La fe se alimenta rezando y se debilita abandonando la oración. Por eso, cada vez que reces por las injusticias, añade un gesto concreto: una sonrisa, una llamada pendiente, un acto de generosidad. Así tu oración se hace vida y tu vida se hace oración.

Cómo rezar esta oración

  1. Reza esta oración al comenzar el día, cuando el corazón está más sereno.
  2. Relájate: una postura cómoda y la respiración lenta ayudan a concentrarse.
  3. Lee cada párrafo dos veces: la primera para comprender, la segunda para rezarlo.
  4. Añade tus propias peticiones, en especial las que no salen con palabras.
  5. Termina con la señal de la cruz y guarda una frase de la oración para repetirla durante el día.

Versículo para acompañar tu oración

«Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.»

— Salmo 46:1

No promete ausencia de tormentas, sino un refugio dentro de ellas.

Que el Señor te bendiga y te guarde; que haga brillar su rostro sobre ti y te conceda su paz. Amén.