🙏 Oraciones Poderosas

Oración para aumentar mi tolerancia

Oración cristiana · 1 lectura

La oración es el alimento del alma. Busca un momento de silencio, respira hondo y reza esta oración dejando que la paz de Dios llene tu corazón.

Todopoderoso, me regocijo en tu amor, en tu paciencia y en la inmensa bondad con que recibes a tus hijos e hijas. Yo, Padre, me dispongo a presentarme ante Ti con el espíritu calmado y presto a cumplir con tu voluntad.

Cuánto quiero estar contigo, mi Señor. Me llena de gozo el sentirme cerca de Ti, cuando estoy yendo por la visa y recuerdo que no me desamparas, me siento en seguridad y puedo lograr mis metas sin temores que me lo impidan.

Padre, el amor que tienes por tu creación es imposible de describir, es infinito. Con la rapidez con que a veces uno comete un pecado, Tú ya le has perdonado. Porque así eres, Señor mío, un inmenso espíritu de bondad y misericordia.

Te pido, Señor, que me bendigas con la bondad y la misericordia que a Ti te engrandece tanto. Permite, Dios mío, que mi tolerancia pueda crecer, para aprender a vivir con todos aquellos que a mi lado viven sus vidas muchas veces sin que yo esté de acuerdo a su forma de ver las cosas y las decisiones que toman.

En la soledad, mi Dios, he pensado mucho y me he dado cuenta de que necesito tener más comprensión en mi interior, porque no todos somos iguales y también es importante entenderlo y aceptarlo. Cada quien tiene su manera de vivir su vida y está bien.

Así que debo ser yo, Señor, quien tenga más paciencia con el resto y deba aprender a vivir con esas diferencias. Porque sé que yo también tengo mis diferencias con el resto de las personas y de repente los otros pensarán que yo no vivo conforme a su manera y creerán que estoy haciendo mal.

Pero, Señor, si en este mundo somos tantos tus hijos e hijas, Tú que siempre sabes por qué haces las cosas, entenderás que puede ser muy complicado tolerarnos y tratar de llevarnos bien sin considerar los puntos de vista distintos que a veces pueden surgir.

Por eso te pido, Señor, que me cubras con tu paciencia y no permitas que la ira o el rencor tengan sitio en mi interior. Quiero ser una persona capaz de entenderse con todos y respetar las creencias, costumbres y acciones de los demás siempre que no me perjudiquen, Padre.

Porque también es importante corregir a quien se equivoca, así como Tú haces con todos tus hijos. Yo creo que un consejo siempre será bueno porque te da la oportunidad de pensar mejor y obrar de buena forma. Por eso, Dios mío, creo que será bueno también ayudar a quien se equivoca.

Te agradezco por este espacio, mi Dios, donde puedo sincerarme y no esconder nada ni por vergüenza o por temor, porque Tú me conoces y entiendes todo aquello que quiero. Tú puedes ver mi interior, Padre, conoces mis pensamientos y mis anhelos.

Sé mi guía, pues, en este mundo que a veces es tan complicado. Ayúdame ser una mejor persona, a tener un alma limpia y bondadosa. Te agradezco por las bendiciones en mi vida, Señor, porque he conocido la felicidad gracias a Ti.

En nombre de nuestro Amadísimo señor Jesús, que es el único intermediario entre nosotros y tu santa gracia, te pido que escuches con atención y cariño mis palabras que tan importantes son para mí. Te anhelo, Señor, confío en Ti y te alabaré toda mi vida. Amén.

Padre santo, pongo en tus manos esta petición: aumentar mi tolerancia. Acógela como quien acoge una semilla en buena tierra: cuida su crecimiento, protégela de la sequía y del frío, y hazla fructificar en el momento que tú sabes que más la necesito. Yo confío en tu amor, que nunca falla.

Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.

Señor de la vida, escucha también el clamor de quienes hoy rezan conmigo por aumentar mi tolerancia. Que ningún corazón que se acerca a ti con fe quede sin consuelo. Únenos como hijos de un mismo Padre y haz de nuestras vidas una sola oración que suba hasta tu trono.

Padre santo, pongo en tus manos esta petición: aumentar mi tolerancia. Acógela como quien acoge una semilla en buena tierra: cuida su crecimiento, protégela de la sequía y del frío, y hazla fructificar en el momento que tú sabes que más la necesito. Yo confío en tu amor, que nunca falla.

Dios mío, te agradezco de antemano por lo que estás haciendo en mi vida por aumentar mi tolerancia. Aunque todavía no lo vea con mis ojos, creo que ya estás moviendo piezas donde yo no alcanzo a mirar. Dame fe de niño, esa que confía sin entender, y esperanza firme, esa que no se rinde en el camino.

Amén. 🙏

Reflexión para tu oración

Rezar es entrenar la esperanza. Quien repite esta oración por aumentar mi tolerancia va construyendo dentro de sí un espacio de paz que ninguna circunstancia puede arrasar. La fe no siempre cambia las cosas de inmediato, pero siempre cambia primero el corazón que ora.

Acompaña esta oración con la lectura de la Palabra: unos minutos de Evangelio cada día iluminan lo que pedimos. La Palabra es lámpara para nuestros pasos y consuelo para nuestras esperas, sobre todo cuando lo que pedimos nos toca tan de cerca.

Confía en el tiempo de Dios. Nosotros quisiéramos respuestas inmediatas, pero él cultiva la paciencia como un bien precioso. Mientras esperas, no dejes de agradecer: la gratitud abre los ojos para reconocer las bendiciones que ya estamos recibiendo.

Si hoy tu corazón está cansado, reza igual. Dios no necesita palabras perfectas: le basta con las tuyas. Puedes cambiar frases de esta oración, ponerles tu nombre y los nombres de los tuyos; la oración que nace de la vida real siempre llega más hondo.

No te desanimes si la respuesta tarda. Las semillas crecen en silencio y las oraciones más profundas también. Sigue rezando con fe y confía en que Dios, que conoce tu historia de principio a fin, te dará lo que más te convenga en el momento oportuno.

Cómo rezar esta oración

  1. Busca un lugar tranquilo y aparta el móvil: pocas cosas ayudan tanto a orar como el silencio.
  2. Haz la señal de la cruz y respira hondo un par de veces para entrar en calma.
  3. Lee la oración despacio, con atención a cada frase; no tengas prisa por terminarla.
  4. Detente en lo que más toque tu corazón y repítelo con tus propias palabras.
  5. Termina con un Padre Nuestro o simplemente con un «gracias, Señor».

Versículo para acompañar tu oración

«Si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.»

— 1 Juan 5:15

Orar con la certeza de ser escuchado cambia por completo la manera de pedir.

Que el Señor te bendiga y te guarde; que haga brillar su rostro sobre ti y te conceda su paz. Amén.